martes, enero 28, 2014

El porqué se está mejor sin un ex.

Puta, otra vez quiero escribir testamentos y no sé como mierda empezar. Hubo una vez un novio de esos que te duran años y años y cuando el pibe se va (o vos te vas) no lo podes olvidar ni apareciendo Jude Law en bolas arriba de la mesa (grr, ah).  Al principio ese noviecito que tenias que te apareció cuando vos tenías 13 años (una nena toda pequeña e inocente) es como el amor de tu vida, el que nunca te va a fallar, el que nunca te va a cuerniar aunque su ex te diga todo lo contrario (y sí, por un lado el rencor exagera las cosas, pero por el otro....), es tu complemento, tu mejor amigo, es ese boludo que va a estar para llamarte todos los días por teléfono y hablar hora y media. Esos primeros amores de los que de algunas son el primer beso y de muchas más la primera vez. Pero como te das cuenta que el pibe cuando empieza a crecer se vuelve cada vez mas pelotudo y necesita urgente un transplante de neuronas, urgentemente vos tenes que salir de ahi. Y si, por que como mujer te tenes que hacer valorar y entender que el pibe que estas buscando no está en un pendejo de 18 años bebedor de cerveza a las tres de la tarde y tampoco en un nene bien que para disfrazarse un poquito ve a su amigo y ya quiere imitarlo inhalando coca. Entonces, ¿Qué vas a hacer? Lo vas a dejar. Pero claro, pasa una semana, pasan dos, pasan tres. Volves con el pibe, porque o vos o él mando el primer mensaje (muchas veces fuiste vos porque como BOLUDA estas cegada pensando en los buenos momentos y empezando a llorar por los rincones preguntandote porque lo dejaste). Le decis que te de mas bola, que le tenes que importar, el pibe chocho de la vida obviamente te va a decir que sí, que te extraña, blabla. Llega un momento que ni para cojer te llama. Lo unico que hace es pensar en salir de joda los fines de semana con el simple motivo de mostrar lo pendejo que es. Y ahí lo mandas a la puta que lo parió. Y estás mas que contenta. Ahora después de dos meses podes andar mariconeando un poquito porque extrañas bastante sus chistes pedorros, un poco su humor jodidamente negro, un besito tal vez. También capaz te sorprenda que el muy forro vencido no te haya llamado para tu cumpleaños, o al mes no te haya mandado algo en pedo. (Ni siquiera con diez tequilas encima!!!). Empezas mirando lo que encontras más actualizado: twitter. De Facebook lo unico que podes encontrar es la fotito esa pete que actualiza cada muerte de obispo (el muy hijo de puta esta cada vez más trabado). ¿Para qué voy a entrar a su twitter? Al principio esa es tu pregunta. Pero despues te das cuenta que todo cobra sentido: en vez de extrañarlo más, a cada comentario berreta e idiota que publica en su twitter, más ganas tenes de que esa persona que resultó ser tu novio le caiga un rayo de 1000 voltios y le exprima los huevos a ver si se vuelve un poquito más razonable. O que lo pise un lamborghini.  Y sí, ahora te diste cuenta de por que lo habías dejado, y entre la felicidad y el orgullo de ver que no tenes porque querer a un pelotudo y vergüenza de tener que contestar que sí a la pregunta de algún desconocido si ese aborto de mono deforme fue tu novio, dejas de extrañar automáticamente.

No hay comentarios: